Al momento previo de largar una carrera se analizan múltiples factores para de que

manera afrontar la prueba. Desde la puesta a punto hasta como administrar de forma

adecuada los recursos que cada uno dispone.

En el caso de la estrategia no es una fórmula matemática cuyo resultado es exacto. Existen

diversas variables que pueden alterar lo planeado.

Un ejemplo de ello pudo verse en la tercera fecha del Superbike Argentino en la categoría

MotoAR2

A la hora de clasificar encontramos a los tres protagonistas (Sebastián Salom, Santiago

Frasca, y Emanuel Aguilar) con apuestas coincidentes en ciertos aspectos.  Por ejemplo, todos

salieron con neumáticos usados y se guardaron un juego nuevo para la Final.

Sin embargo, aquí surge la primer diferencias entre ellos. Con Salom y Aguilar tirando

vueltas consecutivas hasta que el caucho “diga basta”.

En cambio, Frasca dio apenas dos, uno de ellas rápida que lo posicionó en el tercer

lugar partida. Dada su buena condición para largar (suele hacerlo) no le modificaba lo

proyectado.

Lo que tenían estipulado instantes del arranque, sufrió vuelco de 180° apenas se

apagó el semáforo. Qué pasó? El cordobés saltó a la punta. Todos tuvieron que reaccionar

velozmente a un escenario distinto e improvisar un libreto.

Su idea era posicionarse por detrás del chaqueño y del correntino, cuidando moto,

físico, gomas, etc.

Y entonces? Tuvo que “apretar” desde el inicio y, en determinados sectores, tapar

huecos. Siempre con la prolijidad que lo caracteriza sin cometer errores.

Estableció un ritmo fuerte y constante (01:50.medio).

Por lado del miembro del Cento Racing, se había mentalizado en que iba tirar con el del SRS-

Nig. Dada la sorpresa, cometió pequeños fallos apenas comenzó y debió serenarse para

achicar la distancia con el puntero.

Poco más tarde, sucedería otro acto que se alejaría del guión. Ya con la situación clara,

pensaba ir por el liderazgo en el anteúltimo giro y escaparse sobre el cierre.

De todas maneras, previo a ese momento, vió una posibilidad y anticipó la maniobra.

De los tres, era el que tenía un plus de rendimiento, una carta más que el resto. El único

capaz de quebrar el 01:50.0

Para finalizar, nos queda por hablar de Emanuel Aguilar, quien conduce “La Correntina”.

Pudo en el inicio seguir a Salom (e inclusive llegar al 01:50.0) pero pareció alcanzar su techo

antes. Considero que no le sobraba nada. De hecho, no pudo contener el ataque del resto

cuando heredó, por unos segundos la punta.

 

 

En un par de días la batalla continua en San Juan donde el ingreso de Andrés González le

agregará un importante condimento para la resolución del campeonato, que conserva a

Aguilar al frente.

 

Fernando Chiesa

Como siempre, quiero agradecer al Indio Carrasco por pemitirme usar sus fotos. Ver su perfil del facebook (con ese nombre) para ver sus trabajos