El Gran Premio de Portugal, donde triunfó

de Marc Márquez, porque aparecieron inconsistencias en diversos competidores que ya pasaron por ellas en temporadas previas.

Hubo puntos muy altos y bajos dentro del mismo box. En las primeras 7 posiciones hubo 6

marcas distintas.

El podio se repartió entre quienes supieron gestionar su moto, con el francés

demostrando, de nuevo, un ritmo superior, seguido por Bagnaia, de gran remontada, y Joan

Mir.

 

En el gráfico de arriba se observa que al momento de tomar el liderazgo (vta 19),

Quartararo establece una perfomance imposible de replicar para el resto.

El de Ducati dió lo mejor sí al ingresar en el último tercio de la carrera

pero cuando alcanzó el segundo lugar estaba a 4 segundos del líder y, lógicamente, se

conformó a 6 giros de la bajada de la bandera a cuadros.

En el caso del español, continúa con la regularidad como su mejor arma.

El ejemplo más claro cuando mencionamos la palabra “gestión” unos párrafos más arriba,

se ve en Suzuki.

Como verán, el desempeño es similar sólo en la fase inicial. Refleja, de manera precisa

características de cada uno.

Teniendo en cuenta, esa imagen, uno pensaría que, de acuerdo a la “velocidad pura”, la

buena cosecha de puntos, debería corresponder a Alex Rins pero no. Suele ser más veloz pero

no por ello efectivo.

Uno de las cosas que suelo analizar es a cuánto giran, en promedio, de su propio

récord. Es normal que transiten a 0,7 seg de su mejor vuelta.

 

Piloto Circuito Promedio Vta Rápida Dif Prom/Vta Rápida
Rins Qatar I 01:55.646 01:54.912 (4°) 0.733
Mir Qatar I 01:55.536 01:55.178 (10) 0.358
Rins Portugal 01:40.081 01:39.450 (1°) 0.631
Mir Portugal 01:40.308 01:39.855 (7°) 0.454

Dejamos de lado Qatar II porque los nros se emparejaban

 

Cómo verán, Mir circula más cerca de su propio récord. Esto tiene dos lecturas

a) Es un “reloj” porque va siempre cercano al 100% de sus posibilidades.

b) El lado negativo. Tiene un margen por explorar/mejorar cuando hablamos de vuelta

rápida, le falta esa carta en caso de necesitarla.

En cambio, su compañero de equipo, obtuvo su 5 veces la “fast lap” a lo largo de toda la

prueba. Sin embargo, una caída le impidió transformar en puntos su desempeño.

Por el lado de Ducati, el ejemplo sería aún peor si el parámetro fuese Miller. Vamos a tomar

A Zarco, que dispone de una unidad oficial. Si bien no hubo una distancia tan grande en los

registros, es cierto que Pecco pareciera haber encontrado una manera de explotar las

cualidades de la Desmosedici (y los neumáticos). Pese a remontar varias posiciones, podría provocar desgaste

prematuro, logra extraer un plus de la goma cerca del la culminación.

Si bien el del Pramac declaró que no estaba exigiendo al momento del despiste (y pareciera

decir la verdad), la inconsistencia señala  la diferencia al terminar el día.

Al centrarnos en Yamaha, si bien Viñales fue perjudicado al anularle su

crono de la clasificación, el domingo estuvo “ausente”, muy lejos de ser

protagonista. Por su parte, Quartaro sólido soportando la presión de Rins

 

 

Para finalizar, preocupa el estado de Honda

donde Marc Márquez, luego de su extensa

inactividad, fue el que más resaltó. Estuvo a 0,5

seg /vta del ganador.

 

 

Como verán, en todos los equipos hubo luces/sombras que ya asomaron en el pasado.

La regularidad es un aspecto de vital importancia si consideramos lo inusual que fue dicho

torneo.

Históricamente, desde 2010 hasta 2019, en donde dominaron Márquez, Lorenzo

Rossi, para ser campeón, debían reunir 16/19 puntos por fecha). Prácticamente, no bajar de la

segunda ubicación. Si uno no vencía, lo hacía el rival directo.

En cambio, en 2020, Mir se consagró adquiriendo 11,4 unidades por evento. Lo único que

quiero decir con esto, es que el juego ahora está mucho más abierto/ repartido y quien desee

aspirar al título, con esa característica, se anota como candidato.

 

Fernando Chiesa