SBK Argentino: Ribodino, la evolución de un campeón

Luciano Ribodino fue, durante el año pasado, para mí que me gusta estar atento a los

registros, una referencia en materia de velocidad en sus distintas presentaciones aunque, por

diversos motivos, quedó fuera de la lucha por el título.

     Para el 2022 incrementaron la apuesta con la nueva Kawasaki ZX-10R, pero el comienzo no

fue fácil.

     Debut en Bahía Blanca donde mostró el potencial. Rápida, entrega más HP que la “Ninja” anterior. Ahora, debían

trabajar con un elemento clave: la electrónica.

     Esta, como novedad, permite dosificar la entrega de “CaVallos” de acuerdo a la inclinación

de la moto.

     Con poco tiempo para ensayar, arribó la segunda obligación en Neuquén. Aquí, se

combinaron varios factores. El primero de ellos es que el del Rosamonte Racing Team no

conocía el escenario. A su vez, las temperaturas, muy frías por la mañana, dificultaban

las pruebas. Pese a ello, giraron a menos de dós décimas del récord de vuelta y

cruzó la meta a 0,6 seg del vencedor. 

     Así, llegaba Termas de Río Hondo, con margen para evolucionar.

     Hasta el momento, y conociendo donde estaban parados, la estrategia de cada competencia

era similar: tratar de “picar en punta” y aguantar lo más que se pueda.

Un aspecto para resaltar fue la regularidad en las tres rondas iniciales, donde

nunca se bajó del podio. Algunos plantearán que es obvio, pero en 2021, a la

misma altura del calendario, apenas sumaba un triunfo.  Había cosechado 15 unidades frente a

las 34 del 2022.

     Pese a estar escolta en el torneo, esperó pacientemente su oportunidad hasta que llegó la

victoria en San Juan.

     Comenzó a rendir frutos la labor de todo el conjunto. Cuando hablamos de

electrónica, el reciente campeón destacó a Diego Naccarato.

     Ribodino suele andar con el motor “suelto”, es decir, que la misma no lo “contenga“ tanto

a la hora de dar gas. Le gusta tener el control.

     Por otro lado, hay que evitar que el desgaste del neumático sea excesivo.  El de

San Francisco, además, hizo hincapié en el aspecto físico para mantener mejor el ritmo.

En dicho circuito, se llevaron a cabo cuatro fechas y subió a lo más alto en tres

ediciones.

     Cuando parecía que cambiaba el liderazgo del certamen, en la sexta cita, sus oponentes

exhibieron una buena perfomance y lo relegaron al tercer lugar.

     Última parada en Villicum, evento que compartían con el WSBK, se achicaba el

margen para actuar. Hora de ajustar electrónica, suspensión, y relaciones de

transmisión.

     Y vaya si dio resultado, se impuso con bastante ventaja. Se notó un progreso. Con 12º más

en pista que en 2021, disminuyó mucho su registro e igualó sus propios de cuando participó con el Team Pedercini de

WSBK en 2021.

Por si esto fuera, poco su principal rival sufrió una caída y pasó a comandar el certamen con

abundante ventaja.

    Es cierto que los compuestos actuales son más duros que los empleados la temporada

previa como para hacer un comparativo preciso entre las dos unidades del SBK Argentino,

pero no deja de ser una muestra válida.

Cierre del torneo, Buenos Aires y el calor serían testigos de una nueva coronación. El

trazado, pese sus falencias/pozos, le cae bien Ribodino.

¿Porqué? Pese a las complejidades que ofrece el asfalto, se anima a arriesgar un poco más.

Obviamente, para lograrlo necesita confianza y en eso tuvo que ver su equipo. Entre

ellos, además de Naccarato, Martín Yanuzzi en materia de suspensiones.

     Un campeonato que, como dije al principio, si bien no destacó por dominar de principio a

fin, expuso una evolución de Ribodino. A su velocidad habitual le agregó regularidad, adaptó

su manejo (si bien le gusta lanzarse a las curvas, en ocasiones lo hizo más en V),

y también se mantuvo sereno, sin cometer errores bajo presión.

    Condimentos necesarios para llevarse un merecido título en un certamen de alto nivel

conductivo.

Fernando Chiesa

Fotos: Superbike Argentino (https://superbikearg.com.ar/)

SBK Argentino: Facundo Mora, velocidad e inteligencia

   La llegada de la Supersport 300 al autódromo de Termas de Río Hondo permitía suponer

que, dadas las características del trazado, se produciría un lindo espectáculo que tuvo, cómo

máxima figura, a Facundo Mora, donde no sólo logró el triunfo, sino que

expuso sus virtudes.

     El escenario santiagueño se destaca por ser ancho, con muchos sectores de gas a fondo, y

pocas curvas cerradas / retomes.

     Posibilita que varios transiten de manera conjunta y, en caso de que

alguna moto tenga un rendimiento apenas inferior, pueda emparejarse al resto.

     Así, luego de que el semáforo se apagase, no tardó en conformarse un grupo amplio y cada

uno empezó a jugar un rol.

Foto: Superbike Argentino (https://superbikearg.com.ar)

En el caso del sanjuanino, le tocó remontar desde atrás debido a un toque en la

largada. Por el lado de Santamaría y Bagnarelli, merodeaban el podio, mientras que

el liderazgo se lo repartían Donatti, Morales, y Grasa (por algunos metros). También lo

integraban Viera y Frasca.

     Como decía anteriormente, algunos buscaron la punta, otros se mantuvieron a la

expectativa. Son 9 giros, parecen pocos pero tienen “curva dramática”. Como dije en algún

momento, posee introducción-nudo-desenlace.

A diferencia de Neuquén, donde se jugarían al 100% en la última curva, el frenaje no es tan

brusco y, además, arriban con la moto inclinada. Entonces, no es tan fácil ejecutar la maniobra.

La situación cambia cuando llegan a la par.

Personalmente, creo que es fundamental el tramo que va del frenaje de la recta larga

en adelante.  Llegar al frente previo a la última curva es muy importante, no se pueden

“tirar” todos juntos.

     Como siempre, voy a destacar a los tres integrantes del podio. En el caso de Mora,

quien participa en el Campeonato Español de Velocidad, venía segundo hasta ese

momento e ingresó con gran velocidad al último parcial. Aprovechó que se molestaron entre

los punteros y se colocó como líder.

Foto: Superbike Argentino (https://superbikearg.com.ar)

     Si hablamos de Santamaría también estuvo lejos de las batallas físicas y, Bagnarelli,

ingresó un poco distante en la última vuelta, cerrando el pelotón.

   En esta ocasión, a su habitual “lectura” de carrera, el del René Zanatta Sport tuvo que

desplegar un abanico de armas para luchar y defender su colocación.

     Del miembro del Quintana Sport quiero resaltar, a la velocidad ya demostrada en su

historial, la tranquilidad con la que afrontó todo el desarrollo de la prueba.  

     Creo que de esto se trata un poco circular en lote. Mantener la perfomance pese a estar

rodeado de rivales que eligen distintas trayectorias, no desgastar prematuramente la unidad y,

a veces, ocultar un poco los puntos fuertes.

Foto: Superbike Argentino (https://superbikearg.com.ar)

 Esto último pudo verse con Facundo Mora al llegar a la última variante. El joven del ESBK,

había escondido esa referencia de frenaje y, sabiendo que tenía a Santamaría pegado (un

ejemplo a la hora de hablar de detenciones), aplicó la maneta y el pie derecho más atrás de

lo que lo hizo normalmente.

     El vigente campeón lo intentó, pero se fue largo y Mora, al tener la moto recta, pudo

enroscar el puño del acelerador antes.

     Considero que, hoy en día, la categoría ofrece un alto nivel y, para llevarse la victoria en

este tipo locaciones, donde no es fácil construir una brecha, no alcanza con ser rápido. Hay

que agregarle inteligencia.

      Facundo Mora estuvo, en general, alejado de roces, pensante (no es casual que haya salido

a la recta final en la ubicación que lo hizo) y calmo a la hora de definirla. Juventud y

experiencia combinados para imponerse de manera notable.

Fernando Chiesa

Fotos: Superbike Argentino (https://superbikearg.com.ar) y

SBK Argentino: Juan Manuel Solorza, contundente

Foto: SBK Argentino

     La presencia del Superbike en el autódromo Centenario de Neuquén anticipaba, por su

conocimiento previo del circuito, a los hermanos Solorza como candidatos.

     Dicho rótulo empezaba a afirmarse apenas las motos salieron a pista. Cabe recordar, que las

prácticas 1 y 3 se llevaron a cabo con bajas temperaturas y era un riesgoso buscar un “Time

Attack”.

    Por el lado de Luciano Ribodino aprovecharon para modificar su postura sobre la

ZX-1OR ‘ 22, quitaron un aditamento en la parte posterior del tanque para que pueda

posicionarse más adelante y cargar mayo peso en el tren delantero. Con ello, obtuvieron que

la moto gire con mayor facilidad. Además, estudiaron diversas trazadas.

Foto: Horacio Baumgratz (@motoclick.ar)

En la FP2 Martín Solorza establecía 01:18.2 como referencia. Sería el ritmo que impuso

 Juan Manuel, para llevarse la victoria en la Superpole Race. De los tres, el vencedor fue el

único en incursionar el 01:17.6 para anotar la vuelta rápida.

    Cabe destacar que todo el team Solorza Competición estuvo muy parejo en ese sprint y se

adueñaron del podio.

Foto: Superbike Argentino

Retornando al del Rosamonte Racing, luego de la dificultad sufrida durante la carrera Bahía Blanca, prefirió partir sin control de largada pero la moto se levantaba al aplicar la potencia. De todas maneras, no perdió tanto y arribó segundo a la primera curva.

Tenía unas décimas para recortar. Con apenas algún

ajuste por realizar, miró las líneas de sus rivales.

   

maneras, no perdió tanto y arribó segundo a la primera curva.

Foto: Horacio Baumgratz (Motoclik.ar)

     Al momento de la final, obviamente, se repetían los candidatos a la victoria. Se apaga el

semáforo y parten los tres Solorza al frente. En el caso de Ribodino, luego de un ensayo en el

warm up, emplearon el control de largada pero no funcionó bien. La rueda delantera mantuvo

tendencia a levantarse y, a su vez, fallaba. Como consecuencia, perdió bastante terreno. Es

cierto que les quedó un espacio para progresar, pero tampoco podían hacer tantas

simulaciones (castigan al embrague). 

     Volviendo a los líderes, luego de un intercambio de lugares, Marco se mantuvo al frente

durante buena parte de la prueba.

Foto: SBK Argentino

    En ese entonces, Juan Manuel, ingresaba a las curvas con un radio más abierto, como

“dejándola correr” a su Yamaha YZF-R1, sin desgastar prematuramente.

     Es interesante que, en ese momento, los cuatro tenían un desempeño muy similar

Sin embargo, poco antes del cierre, la discusión se centró entre Marco y Juan Manuel

en un último giro donde intercambiaron sobrepasos, pero el triunfo quedó para el #52.

     Del vencedor quiero resaltar que tanto en Neuquén como en Bahía Blanca tuvo una

contundente perfomance, ritmo parejo, con la posibilidad de “pedir un poco más” a su

moto cuando lo necesitó.

     Además, considero que en ambas oportunidades tuvo paciencia para atacar y, en

Centenario, tranquilidad a la hora de la definición.

     Por su parte, Marco tuvo en estreno prometedor de su Yamaha.

Respecto al tercer integrante del podio, se nota que se están entendiendo con el modelo 2022.

Seguro quedan cosas con algunas cosas para evolucionar, pero el punto de partida ya es

elevado.

Por último, quiero nombrar a Emanuel Aguilar, quien, pese los pocos kms que tiene en la

categoría, transitó, durante mitad de la competencia, a 0,7 segundos x vta del ganador.

ganador.

     Así llegarán a Termas de Río Hondo, que se llevará a cabo el 11 y 12 de junio, cuatro

protagonistas con rendimientos similares que prometen un buen espectáculo.

Fernando Chiesa

Fotos: Superbike Argentino y Horacio Baumgratz (@motoclik.ar), gracias por dejarme usar tus fotos

Superbike Argentino: Bagnarelli, claridad en momentos de máxima tensión

Foto: Superbike Argentino

La segunda fecha del Campeonato Argentino de Velocidad, se llevó a cabo en el

autódromo de Centenario, Neuquén, donde en la categoría Supersport 300 se impuso

Leandro Bagnarelli.

     Personalmente, sin referencias previas, tenía una incógnita apenas empezaron las primeras

salidas de las motos a pista respecto al registro que desplegarían.

     Con un asfalto frío, las cifras que entregaban los competidores era dispar. En la

Práctica 2, Agustín Donatti realizó un stint largo con un 01:34.4 como el mejor y 01:35.0 de

promedio. Atentos a esos números.

Foto: Horacio Baumgratz (@motoclick.ar)

    Otros de los que se acomodó entre los de adelante fue el del René Zanatta Sport (#31),

quien declaró estar contento por cómo impactaron los trabajos en su unidad, y las

distintas modificaciones que iban realizando en la puesta a punto. Había logrado mucha

comodidad y disfrutó sobre ella.

     Luego, en el resto de las sesiones, hubo varios que se acercaron a esa marca. Cuál sería

el ritmo con el que se disputaría?

     Se apagó el semáforo y, obviamente, empieza a formarse un pelotón. Comienza la pelea y el

primero en desmarcarse, como había anunciado en las tandas previas, fue Donatti. Se cortó

con una media de 01:34.0 contra 01:34.5 de sus oponentes.

Su idea era «tirar» al máximo por una vuelta más y, a partir de allí, regular el tránsito.

Lamentablemente, una caída derrumbó sus ilusiones. Si bien hay aspectos por trabajar, el

punto de partida (la perfomance del conjunto) es para destacar y, también, la autocrítica

realizada por el rafaelino. Podría haber puesto cualquier excusa, pero se hizo cargo.

   A partir de ahí, nace una nueva prueba en donde, de 25 que ocuparon la grilla,

  había 10 con potencial para alzarse la victoria. 13 marcaron una vuelta rápida más veloz que

Leli Bagnarelli (nunca quebró la barrera del 01:34.0 y el récord fue de 01:32.9 de Grasa).

¿Cómo se creaba esa brecha? Saliendo de la “uno” había mucho viento en contra, el

que lograba un buen rebufo hacía diferencia. ¿Cómo hizo para triunfar?

Faltaba todavía la mitad de la distancia y el grupo comenzó a dar guerra. Cada uno adoptó

un rol. No es fácil transitar allí. En el caso del vencedor, prefirió mantenerse cauto, no

castigar su Yamaha YZF-R3 prematuramente, sin importar la posición que ocupaba dentro del

lote, y esperar a los momentos previos a la bajada de la bandera a cuadros. Una postura

similar adquirió Allende.

Foto: Superbike Argentino

Último giro, apretado es poco, un sector clave del trazado es la variante 5, de izquierdas,

que te lleva a una recta y posterior curva final.

     En la cabeza de “Leli” esperaba llegar a segundo allí, aprovechar la succión, ganar por dentro

en el frenaje, y salir primero. Todo muy lindo pero…..todos especulan. Quién va

liderar este último tramo??? Al parecer, nadie se atrevía.

     Había que decidirse. El #31 toma la iniciativa y va al frente. Mantuvo la cuerda

esperando que alguno lo pase por afuera y pueda defenderse por el interno.

No terminó de pensar eso que ya lo estaba doblegando Santino Ponce por su izquierda.

     Quedaba una sola chance. 7 pilotos habían salido de la 5 “en una baldosa”.

Foto: Superbike Argentino

Arriban a180 km/h y tienen que frenar poco antes de los 50mts. Se acerca el cartel de

referencia, 60 mts por delante. Disponen un instante para decidir. A 180km/h se recorren 50

mts/seg Toda la maniobra durará dos/tres segundos.

No va más! Hora de resolver. Algunos fueron por el externo, otros arriesgaron, y (dos/tres)

adoptaron una medida más conservadora.  De ellos, si bien todos ofrecieron un gran

rendimiento, quiero resaltar a Bagnarelli y a Allende. Mantuvieron cautela, primeros en frenar,

y anticipar la maniobra.

Foto: Superbike Argentino

El de René Zanatta Sport me da la impresión que va “escaneando” y procesando el

desarrollo constantemente. Esa claridad, para mí, le permitió ir por la senda correcta.

    Similar el caso del chaqueño quien había salido anteúltimo al rectilíneo, centrado, obtuvo su

premio.

Foto: Horacio Baumgratz (@motoclick)

Distinto es el caso de Facundo Suarez quien batalló y arriesgó para imponerse en la

tercera colocación. Viene evolucionando desde el año pasado ya que circulaba, en promedio, a

1,5/2 seg/vta del ganador, y este 2022 está en plena lucha.

Foto: Superbike Argentino

Otro que voy a mencionar es a Lucas Gutiérrez (4to). El campeón de M.V. Sur, expectante,

esperó inteligentemente y se lanzó con mucha velocidad en el ingreso de la última curva.

Estuvo a centésimas.

Foto Horacio Baumgratz (@motoclick.ar)

Algunos dirán que podría ser para cualquiera. Tal vez sea cierto, no lo discuto. Con el “diario del lunes”,

me animo a decir que fue mérito a la “cabeza fría” en el momento más caliente de la carrera.

Foto: Superbike Argentino

Fernando Chiesa

Muchas gracias Horacio Baumgratz (@motoclick.ar) por permitirme usar tus fotos

Maximiliano Rocha, sin techo a la vista

 

    Maximiliano Rocha es un campeón que, durante el 2021, se consagró en la Superstock 1000

donde estableció un nuevo parámetro de rendimiento.

    Como carta de presentación es un piloto rápido, que sabe resolver durante la carrera y

aprovecha bien los medios que dispone.

     Un ejemplo de ello? La primera fecha, que se llevó a cabo en Buenos Aires, con mucha agua

y poca visibilidad. De ocho participantes, tres marcaron un récord personal notoriamente más

veloz que él. Sin embargo, debutó con una victoria.

    A partir de allí, una dominación absoluta. Es cierto que necesitó tiempo ya que venía de

coronarse en la R3 Cup en 2019 (frente a rivales muy difíciles). El salto de potencia y peso es

significativo.  Aquí contó con la ayuda de su equipo quien iba poniendo a punto la CBR 1000

SP1 de acuerdo a su evolución.

Al principio, adoptaron una configuración más blanda (fácil de conducir) y la iban

endureciendo a medida que progresaba.

     El avance pudo observarse en la tercera prueba, también disputado en Buenos Aires, donde

redujo considerablemente sus registros

  Luego, llegaría San Juan, donde ya estaba cómodo y, posteriormente, San Nicolás donde obtuvo el título.

De esta prueba quiero destacar la escaza diferencia, en segundos, que alcanzo el Honda Gregorio Racing

con un modelo prácticamente de serie contra una Superbike.

En los últimos años la diferencia había estado en 5 segundos/5 y pico por vuelta. El de

Arrecifes lo redujo hasta alrededor de los 2seg.

Sin embargo, el año no terminaría ahí. Al mismo tiempo que perfeccionaba su conducción

comenzó a desarrollar la flamante Honda CBR 1000 RR-R que incorporó el Honda

Gregorio Racing.

Los ensayos suelen llevarse a cabo en el Oscar Cabalén, Córdoba, que dispone de diversas

curvas. Ambos protagonistas (piloto y equipo) se mostraron muy conformes con la labor de

cada uno de ellos durante una charla.

    Destacan la sensibilidad del #123 para apreciar los cambios que van proponiendo junto a su team.

Tienen muy buena comunicación y coinciden en la dirección a tomar.

    Considero importante la participación de la CBR 1000 RR-R, por lo que significa este modelo

a nivel mundial: el regreso de Honda a Superbike, una categoría a la que no le había prestado mucha

atención en su historial.

El desarrollo, desde la llegada de la moto en el cajón, llevó unos seis meses. Al inicio, sólo

queda el cuadro sólo sobre el caballete. A nivel motor no se puede hacer nada, sólo se revisa

que esté todo perfecto. Incluso el filtro de aire es de serie La electrónica es nueva (HRC kit).

Obviamente permite controlar todas las variantes de hoy en día (anti whellie, freno motor, 

torque, y el cambio semi automático).

     Cabe destacar que Honda Gregorio Racing desarrolla sus propios elementos como

amortiguador trasero, de dirección, carenados, estriberas, plásticos, y diversas piezas más.

    Si comparamos la versión vieja con la nueva, la CBR 1000 RR (antigua), tenía un chasis corto,

más liviana, y entregaba buena potencia desde bajas revoluciones. Sin embargo, se “quedaba

corta” a altas vueltas.

     La novedosa CBR 1000 RR-R es más larga, ofrece mayor estabilidad y potencia (214 cv a

14500 según ficha técnica. Gira a muchas más rpm. Si hablamos del peso, al quitarle todo lo superfluo,

se ahorra entre 15/20 kg.

    En lo derecho va muy bien, no sólo a la hora de acelerar sino que también destaca por su

frenada (los latiguillos se cambian para soportar el castigo).

     Para cerrar el año, llegó un gran premio para Rocha, debutar en el Superbike. El evento les

permitió recolectar gran cantidad de datos que ayudarán a alcanzar un set up idóneo para ser

protagonistas.

    Todavía hay muchas más cualidades de Rocha para apreciar. Este 2022 comenzará un nuevo camino, potencial hay de sobra.    

Gracias a Maxi Rocha y Octavio del Honda Gregorio Racing por la buena predisposición y a «Indio»Carrasco y a Horacio Baumgratz por permitirme usar sus fotos

Fernando Chiesa

Superbike Argentino: Ramiro Gandola, un guerrero sin límites

Debo confesar que el Campeón Argentino de Superbike me llevó, a lo largo del año, durante

muchas noches, unas cuantas horas de estudio. Suelo visualizar las carreras varias veces, por

momentos cuadro a cuadro (buscando estilos, referencias, y trazadas), para realizar, sumado a

registros de parciales, dentro de mis limitaciones, algún tipo de análisis.

     El primer contacto con él surgió al vencer en Buenos Aires bajo la lluvia

donde argumentó que llevaba mucho tiempo desarrollando la electrónica del motor junto con

Mauro de PowerInyeccion

Foto: Superbike Argentino (www.https://superbikearg.com.ar)

Luego la categoría repitió el escenario donde el chaqueño dio una muestra de lo que es

como piloto. Clasificó a 0,3 segundos y su vuelta rápida fue apenas 0,022 seg más

lenta del récord de ese día.  Gran perfomance de mitad en adelante y una caída con

pronta recuperación (llegó con las pedaleras rotas). El rendimiento estaba y la fortaleza dijo presente.

     La tercera fecha volvió a ser en el Oscar A. Gálvez donde se ubicó nuevamente a 3 décimas del

poleman y muy veloz en la final, donde tuvo una batalla con Ribodino.

     La situación ya me despertaba curiosidad. Pensé: “Cómo hace Gandola para ser tan veloz?”

     Como les comenté antes, salvo la pole con lluvia, comenzó casi siempre del segundo lugar

(sin contar San Nicolás) y, en promedio, a 0,27 seg del primer cajón de partida.

Esto tiene dos lecturas, puede ser que no sea una cualidad destacada en dicha sesión

pero lo cierto es que el presupuesto ajustado hace que no vaya tan al límite.

El riesgo de una caída, el escaso margen para repararla, y el hecho de que no haya otra unidad

idéntica de reserva, lo limita.

    Y a la hora de la final? Se enfoca de una manera distinta, extrae el 100% de su BMW y

alcanza límites, para quienes no lo conocen, inimaginables.

     Suelo buscar una referencia los días previos y pensar si será capaz de copiar la marca

prestablecida por sus colegas. No hay indicios que anticipen cual podría ser su techo. Sorprende cada

domingo. En su caso, es notorio cómo evoluciona respecto a la qualy.

Anotó el récord en 3 de 6 ocasiones y se quedó a 22 y 54 milésimas en otras dos.

     Aquí, se desprende otro aspecto a resaltar. No es casualidad que dé lo mejor de sí post

mitad del recorrido, le gusta permanecer expectante, y atacar. Se siente cómodo allí

      No es fácil tenerlo como escolta, presiona mucho, y tiene ambición por la victoria.

Allí estará, al acecho, como llevado por una linga

    Muchas veces, si bien tenía a su principal oponente por detrás, no se conformaba.    

En esta animación se ve como evoluciona a medida que avanza la prueba

Ahora, retomemos la pregunta: “Cómo hace?” Por un lado, está el equilibrio obtenido en su

moto alemana.

     La S1000 RR, supuestamente, tiene fama de ser difícil para hacerla girar (lo he hablado con

otro protagonista inclusive que alguna vez compitió con ella). Sin embargo, en el caso de su

equipo es al revés. Es su punto fuerte. Es la reina del sector 4 en BsAs, el más sinuoso. Alguno,

a veces, imita su registro, pero no con tanta frecuencia. Además, le permite abrir gas muy temprano

a la salida de las variantes.

     Otro de los pilares es la forma de conducción del actual campeón. No es de “triangular”

tanto en las curvas, no fuerza mucho en los ingresos. Va más redondo en la entrada, sin

trabarla

     A su vez, observando su estilo, centrado, sin descolgarse tanto, dobla bien?

Consigue ángulos sorprendentes. De hecho, si miran las fotos veremos que las rodilleras que

emplea son más voluminosas que el resto.  Es porque podría conseguir más inclinación pero desgasta la goma y no lo

beneficia.

Foto @braianalarcon

    Con todo esto, llegó la hora de San Juan. En la charla me contó:” En las primeras cinco

giros hice todos los errores posibles”. Luego, acomodó el control de tracción y fue por el

liderazgo. Se consolidó con un importante triunfo teniendo en cuenta el escenario, rivales, y con la

vuelta rápida.

De nuevo la BMW imponiendo sus condiciones en último sector del Villicum (muchos virajes)

Luego llegaría San Nicolás donde no tuvo el ritmo necesario. Curiosamente, tomó la

punta al inicio y se apresuró. Luego, ya sin gomas, al ver que Granton estaba detrás, se

calmó.

       Y, por último, Buenos Aires IV. No hay mucho para analizar ya que, gracias a

la ventaja conseguida, lo importante era no cometer errores.

     La situación pasaba por otro lado, el fruto de un trabajo notable junto a  su

equipo para poner a punto la BMW S1000 RR sin tantos recursos. Y, a su vez, la determinación

y velocidad de Ramiro Gandola a lo largo del año.

     Un 2021 que exigió un tremendo esfuerzo en todo sentido pero, en lo deportivo, no hubo

barrera que lo detenga.

Fernando Chiesa

Gracias «Indio» Carrasco por las fotos y a Braian Alarcon también por su foto y dejarme «intervenirla»

Superbike Argentino: Salom, análisis de un merecido campeón

Para ser campeón es necesario reunir, en general, salvo raras excepciones, una serie

características fundamentales, entre ellas, velocidad y fortaleza mental.

     En el caso de Sebastián Salom, el arranque del torneo no fue fácil ya que, en la apertura,

disputada con lluvia en Buenos Aires, sufrió una caída aunque pudo recuperarse y sumar 6

unidades. Parecen pocos pero, al final, serán fundamentales.

     El camino volvió a presentarse complicado en la cita siguiente donde, si bien terminó

en el segundo lugar, el ganador había sido su principal rival (Emanuel Aguilar). Por si esto

fuera poco, el correntino había controlado el desarrollo a su voluntad.

     Al terminar el domingo, el panorama era difícil. Con un certamen de 6 rondas y 4 por

llevarse a cabo, si bien pueden suceder cosas en el medio, el chaqueño debía imponerse en

todas las pruebas restantes y, el de “La Correntina”, llegar tercero. Así, igualarían en puntos

pero la corona sería para Salom por cantidad de victorias.

    Situación compleja. En la categoría, los únicos tres con posibilidad de podio, dejando de lado a Andrés

González que se encontraba en Europa, eran Salom, Aguilar, y Frasca.

Es decir, si uno fallaba, aprovecharía su adversario. No habría intermediarios.

     Según sus palabras, gracias a una charla que tuvimos recientemente suele ir de menos a

más en el calendario.

    Pese a este panorama, Salom no dudó nunca de sus chances para adjudicarse el título, no le

pesó la responsabilidad de salir a buscar obligatoriamente el triunfo.

     Al contrario, el único momento en el que pensó un poco de más fue en San Juan donde

contuvo las ganas de ir a buscar al de El Tío, cuando éste comandaba. Una caída arruinaría sus

aspiraciones. El tema es que en su ADN está atacar.

     Ahora, cómo hicieron para cambiar de manera radical el rumbo? Uno de los aspectos

principales fue la evolución de la moto a lo largo del año. Gran mérito junto su equipo

Cento Racing. Aquí, voy a dividir en el tema en dos :

     El primero es que, durante la pandemia, no hicieron ensayos, entonces tenían

margen para incursionar en el tema de puesta punto. Así, por un lado, se enfocaron en

suspensiones, geometrías, etc.

     El segundo factor fue el repaso minucioso, al detalle (no estoy exagerando) de diversos

elementos por parte del team. Es decir, no hubo piezas nuevas a nivel aerodinámico

como mecánico que le hayan brindado un salto sino que mantuvieron la competitividad del

conjunto en el transcurso del tiempo.

     Un ejemplo de este progreso se vió en Buenos Aires III, donde tanto en ritmo como

velocidad a una vuelta pasaron a estar un escalón arriba.

     Llegó San Juan donde, como dijimos anteriormente, hubo que actuar fríamente y, en San

Nicolás, comenzamos a afirmar una estrategia que emplea a la hora de afrontar las

carreras. Si bien muchas suelen definirse a poco de la bajada de la bandera a

cuadros, en su caso es notorio. Muchos pilotos suelen marcar la vuelta rápida al inicio.

En cambio ellos (piloto/equipo) suelen configurar la YZF-R6 para que tal vez no sea la más

veloz en las vueltas iniciales pero sí capaz de dar lo mejor en el último tercio.

     No es casualidad que, una vez que supera al rival, anote su mejor registro acompañado de

otros giros al 100% de gas. Dicha característica, por sus condiciones, le cae excelente al #77.

Es tan eficaz la combinación conseguida que, si bien Salom posee un estilo agresivo con

frenadas fuertes y derrapes controlados, no desgasta la unidad prematuramente

     Avanzamos un poco más y llegó el momento del desenlace. Ambos aspirantes con 60

puntos. A la hora de clasificar, por diversos motivos, no pudo explotar el 100% del potencial

pero a la hora de la verdad se puso al frente y la sentenció poco antes del cierre.

     Aquí también ofreció una muestra del avance continuo del conjunto. Si bien las

condiciones del trazado del Oscar Gálvez no eran idénticas a BsAs III el ritmo fue bastante

similar.

Un merecido campeonato (MotoAR2) ya que combinó los factores necesarios: velocidad, conjunción

piloto/equipo, y fortaleza.

Fernando Chiesa

Muchísimas gracias «Indio» Carrasco por pemitirme usar tus fotos

Superbike Argentino (MotoAR2): cuando la realidad ≠ a lo planeado

Al momento previo de largar una carrera se analizan múltiples factores para de que

manera afrontar la prueba. Desde la puesta a punto hasta como administrar de forma

adecuada los recursos que cada uno dispone.

En el caso de la estrategia no es una fórmula matemática cuyo resultado es exacto. Existen

diversas variables que pueden alterar lo planeado.

Un ejemplo de ello pudo verse en la tercera fecha del Superbike Argentino en la categoría

MotoAR2

A la hora de clasificar encontramos a los tres protagonistas (Sebastián Salom, Santiago

Frasca, y Emanuel Aguilar) con apuestas coincidentes en ciertos aspectos.  Por ejemplo, todos

salieron con neumáticos usados y se guardaron un juego nuevo para la Final.

Sin embargo, aquí surge la primer diferencias entre ellos. Con Salom y Aguilar tirando

vueltas consecutivas hasta que el caucho “diga basta”.

En cambio, Frasca dio apenas dos, uno de ellas rápida que lo posicionó en el tercer

lugar partida. Dada su buena condición para largar (suele hacerlo) no le modificaba lo

proyectado.

Lo que tenían estipulado instantes del arranque, sufrió vuelco de 180° apenas se

apagó el semáforo. Qué pasó? El cordobés saltó a la punta. Todos tuvieron que reaccionar

velozmente a un escenario distinto e improvisar un libreto.

Su idea era posicionarse por detrás del chaqueño y del correntino, cuidando moto,

físico, gomas, etc.

Y entonces? Tuvo que “apretar” desde el inicio y, en determinados sectores, tapar

huecos. Siempre con la prolijidad que lo caracteriza sin cometer errores.

Estableció un ritmo fuerte y constante (01:50.medio).

Por lado del miembro del Cento Racing, se había mentalizado en que iba tirar con el del SRS-

Nig. Dada la sorpresa, cometió pequeños fallos apenas comenzó y debió serenarse para

achicar la distancia con el puntero.

Poco más tarde, sucedería otro acto que se alejaría del guión. Ya con la situación clara,

pensaba ir por el liderazgo en el anteúltimo giro y escaparse sobre el cierre.

De todas maneras, previo a ese momento, vió una posibilidad y anticipó la maniobra.

De los tres, era el que tenía un plus de rendimiento, una carta más que el resto. El único

capaz de quebrar el 01:50.0

Para finalizar, nos queda por hablar de Emanuel Aguilar, quien conduce “La Correntina”.

Pudo en el inicio seguir a Salom (e inclusive llegar al 01:50.0) pero pareció alcanzar su techo

antes. Considero que no le sobraba nada. De hecho, no pudo contener el ataque del resto

cuando heredó, por unos segundos la punta.

 

 

En un par de días la batalla continua en San Juan donde el ingreso de Andrés González le

agregará un importante condimento para la resolución del campeonato, que conserva a

Aguilar al frente.

 

Fernando Chiesa

Como siempre, quiero agradecer al Indio Carrasco por pemitirme usar sus fotos. Ver su perfil del facebook (con ese nombre) para ver sus trabajos

Superbike Argentino (fecha III): Encontrando el límite de las 1000cm3

El Superbike Argentino, en este caso la categoría  mayor / MotoAR 1, me

había dejado una inquietud en materia de prestaciones / neumáticos luego de la segunda

fecha disputada en el Autódromo Oscar y Alfredo Gálvez.

La cuestión era, al ver que habían girado más rápido en carrera que en clasificación, si había

más camino por explorar, y, en caso de que lo haya, cuanto caerían los registros.

Ensayos previos en Concordia presagiaban que así sería. Un escenario que permite una

puesta a punto acorde a Buenos Aires, hay que realizar pocas variaciones de una a otra.

Con los antecedes de esos tests, el panorama comenzaba a aclararse y trataba de

visualizar un posible desarrollo. Podrá Luciano Ribodino, con la velocidad que lo caracteriza y,

tras marcar el récord del circuito entrerriano, comandar con autoridad? Y Ramiro Gandola, que

estuvo entrenando para ser más eficaz apenas largan? Nos queda mencionar a Fausto Grantón, quien

llegaba completamente recuperado de la operación del Síndrome Compartimental.

La qualy nos daba un indicio (01:36.9 para la pole del de San Francisco, Córboba), había

que esperar hasta que se apague el semáforo para ver que armas disponía cada uno.

A las fuentes me remito luego de las charlas telefónicas con cada uno de ellos.

Luciano Ribodino: Intentó establecer una diferencia pero sin cometer errores. Tal vez, el

hecho de no arriesgar más de la cuenta, pese a tener gomas nuevas, hizo que el ritmo inicial

fuera de 01:47.alto. Sabía que no tenía un “extra” para escaparse y tapaba los huecos.

Con el transcurso de los kilómetros, fue descendiendo hasta llegar al 01:47.0

Es cierto que, si bien su unidad denotaba ciertos movimientos, lo hacía en lugares

“esperables” y con normalidad. La podía llevar bien. Su motor no estaba muy contenido por la

electrónica y ofreció buena potencia desde bajas revoluciones. Lo ayudó a mantener el

liderazgo

Por lado de Ramiro Gandola, previo esta competencia hizo hincapié para alcanzar su pico

rendimiento ya desde los primeros metros.

Presionó fuerte pero sin forzar la BMW. Con una trazada distinta, un ingreso un poco

más abierto, sin trabar la moto, haciendo “redonditas” las curvas. Esperó el momento

adecuado para ir al ataque.

Ya con el 01:47.0 en la mesa y ambos dando el máximo, llegaron las oportunidades para

cada uno. Ambos tuvieron sus dificultades pero el último en sufrir una fue el chaqueño en el

frenaje previo a la “viborita”. Allí, el del Rosamonte Team retomó el control hasta la bajada de la

bandera a cuadros.

En el caso de Fausto Grantón, comenzó por ajustar algunos detalles de puesta punto para

evitar la tendencia al “wheelie” que había mostrado la ZX-10R en su última visita. Quedó

contento con el funcionamiento.

Mantuvo con buenos cronos aunque luego de la vuelta 6 aparecieron problemas con el

freno delantero (ya había surgido en una tanda anterior).

Cabe destacar que, si bien es su primera temporada, se encuentra escolta en el campeonato

a apenas 4 unidades cuando aún posee margen para progresar. Tiene que lograr esa conexión

con su Kawasaki, necesaria para poder extraer unas décimas que le faltan.

 

Gandola, que combina velocidad y regularidad, sigue al tope de la tabla de posiciones.

Antes de culminar la nota, nos queda por hablar de la Superstock 1000 donde Maxi Rocha

domina a voluntad. Con paciencia, fue a comandar la prueba.

Si hay algo que define a esta tercera cita respecto a la anterior es la palabra

evolución

 

El del Honda Gregorio Racing Team recortó 1 seg por vta. Fruto de que

aún lleva poco tiempo en la categoría, con motos de gran cilindrada, y cada vez que se sube a

la CBR da un paso adelante.

En esta ocasión le apareció un competidor, Mauro Fuca, que le ofreció resistencia

hasta que decidió conformarse con el segundo lugar. Este año había comenzado en Superbike

pero decidió mudarse a esta división. Un valioso ingreso.

Si bien ahora su ZX-10R posee electrónica de serie a diferencia de la que empleó al inicio de

este 2021, también fue más veloz gracias a que ahora es más dócil y amable de reacciones.

Facilita su tarea.

El tercer escalón del podio lo ocupó Matías Amarfil quien, comparado a Buenos Aires II

también dio un notable salto (disminuyó 26 segundos su tiempo total)

Veremos en San Juan, con el cambio de escenario, como se adapta cada uno.

 

Fernando Chiesa

Especial agradecimiento para Indio Carrasco (buscarlo así en Facebook) para ver sus trabajos

Superbike Argentino (R3 Cup): Allende a paso firme

La tercera fecha del Campeonato Argentino de Superbike, que se llevó a cabo en el Oscar y

Alfredo Gálvez ofreció espectáculo en las distintas cilindradas pero,

una de las más llamativas, fue la R3 Cup donde se impuso Ezequiel Allende.

Una de las claves fue, además del nivel conductivo, que repitieron el mismo número de

circuito. Posibilitó que, aquellos que no habían conseguido enderezar el rumbo la vez anterior,

lo encuentren.

Es por ello que, ustedes saben que me gusta observar los registros de cada uno y

compararlos. Qué sale a la luz? Había 8 integrantes con potencial (no están incluidos en el

cuadro pero Lucas Silvi y Esequiel Gómez entrarían en esta lista).

 

Qué vemos acá? Obviamente, una terrible paridad. No estoy descubriendo nada ☹, ja!

Sin embargo, hay pequeños índices que corresponde con la realidad (en este caso la

carrera). Allende y Bagnarelli fueron los más veloces en materia de prestaciones puras? No

siempre, pero se mostraron muy constantes a un exigente ritmo.

Si establecemos el 02:05.0 como un parámetro de vuelta rápida, quienes fueron capaces de

quebrarlo en más oportunidades? Santamaría y Quiroga. Entonces, porqué quedaron tercero y

quinto respectivamente? Y Andrés Gandola?, que también doblegó en tres ocasiones esa

referencia. Nos queda Facundo Mora, que debutó en esta difícil división y se lució.

Algo de todo esto intentaré desmenuzar con la ayuda de cada corredor, que con buena

onda, me hablan los días posteriores. Como dije unos párrafos más arriba son detalles pero no

son cuestiones menores. Y, por otro lado, tampoco podemos acudir a la “suerte” como

argumento.

Ezequiel Allende (1ro): Su rendimiento me hizo acordar a cuando hay un partido entre dos

tenistas en donde uno hace 507 puntos (por inventar una cifra) y el otro 500. La diferencia es

mínima, sí, pero, cuáles fueron esos tantos en los que prevaleció? Los definitorios. Sólido y

sereno en su andar. Nunca una maniobra desmedida, con sobrepasos limpios y, lo más

importante, en el momento preciso.

Si bien son competencias cortas, de apenas 9 giros, tienen introducción (transitan todos

juntos/apretados al inicio) – nudo (cuando se ordena la fila entre la vuelta 4 y 7 todos dan lo

mejor sí) – y un desenlace (2 últimos pasos por línea de meta a “matar o morir”) donde no se

sabe quién ganará hasta los  metros.

Llegar bien ubicado a esa instancia es fundamental y el campeón de la 250cm3 lo

hizo a la perfección. Se encontró con la victoria? Sus oponentes saben que es muy fuerte en

ese sector y llevan la R3 al límite para evitar ser superados en el ingreso a la horquilla (con el

riesgo de “irse laaaargo”).

Hay que tener en cuenta que en la R3 Cup las motos descienden el tobogán a cerca de 140

km/h y empiezan a frenar 30 mts aprox previos al vértice. A diferencia de las

motos mayor cubicaje, comienzan detenerse muy sobre la curva. Ya con frenos gastados,

demorar la acción 1 metro, significa pasarse

Por último, se lo ve muy seguro mentalmente con mucho aplomo, haciendo una lectura

correcta la situación “en vivo”. Es más, daría la sensación que le sobraba tiempo . Me dio la

impresión que sabía que estaba peleando el puesto con rivales que estaban más alejados en la

tabla.

Lelli Bagnarelli (2do): Vamos a puntuar su perfomance en 9,5 pts. Con una clasificación no tan

buena (tenía para mucho más. Su unidad no iba tan fuerte en lo derecho pero tenía un gran

chasis. El pelotón se distanciaba en recta y quedaba “taponado” en la curva).

Pese a ello, comentaba por teléfono después, pareciera que lo benefició porque, en lugar de

ir con “el cuchillo entre los dientes” desde el arranque, tuvo paciencia/calma para

progresar. Con claridad para encontrar tiempo donde todo se desarrolla de manera

frenética.

Su efectivo paso por lo sinuoso le permitía rodar con otros radios, sin trabar la moto. Tanto

en “La Confitería” como en el curvón daba la sensación (por lo sereno) de que estaba

circulando “en tercera persona” como si fuese un testigo (observando unos metros

alejado la acción). Tuvo posibilidad de adelantar pero prefirió esperar.

Todas las vueltas entraba a la horquilla bien abierto y frenando con la moto

derecha) pero, en el final, quiso cubrirse de un posible ataque, fue más al interno con la

Yamaha inclinada y, ayudita de un desnivel mediante, se pasó un poco.

Una segunda colocación de un inmenso valor, más si tenemos en cuenta los

antecedentes con los que llegaba (dos caídas). Acá hay un par de méritos destacables, el

primero es reconocer que estaba “desenfocado”, y el segundo es, además de trabajar en ello,

reponerse con una actuación semejante en una categoría tan reñida. No es fácil para un piloto

volver de golpes y menos cuando uno detecta que es la causa.

Nahuel Santamaría (3ro): En materia de velocidad pura, para resaltar. El único capaz de bajar

el 02:05.0 en cuatro ocasiones. Estuvo en la discusión de “la mesa chica” por el triunfo hasta

cuatro variantes previas a la bajada de la bandera a cuadros. Considero que tanto Bagnarelli

como Allende eran muy potentes desde la curva del ombú en adelante. Tal vez no tuvo opción

ya que el de Rafaela hizo una pequeña luz en ese instante y tener al nro 38 a la espalda previo

al tobogán tampoco es una situación cómoda.

Andrés Gandola (4to): Le cuesta en lo derecho y lo penaliza. Quedó atascado con Mora.

Regalaba mucho terreno que debía recuperar en la parte lenta. Gracias su experiencia ganó

Dos ubicaciones en el cierre, que le permiten mantenerse escolta en el certamen.

Mauricio Quiroga (5to): El otro velocista de la tarde. En la qualy tuvo una complicación similar

a Leli, partió un poco retrasado, y arribó al conjunto que comandaba el evento más tarde.

Pudo meter dos buenas vueltas (aprovechando succión y líneas limpias) entre 02:04:4 y

02:04.6. A la hora de la definición, en el ingreso del tobogán, perdió la trazada ideal al

esperar el paso de Bagnarelli por el interno, que desembocó a un posterior despiste.  Merece

recalcar su desempeño.

Facundo Mora (6to): En parcial 1 (que es casi el 50% del total del crono) fue, en promedio, 0,3

décimas más veloz que el resto. Le cayó muy bien el frenaje e ingreso de la curva 1 y la

posterior salida. Luego, en la parte trabada y con peor estado del asfalto, debía trabajar más

con la moto, estaba incómodo. Es por ello que su ritmo estuvo 0,2 seg por encima del

Los 64,4, 65,0 etc leánse como 02:04.4, 02:05.0 y así

vencedor. A prestarle atención para el futuro con sus 16 años.

Dejo los cuadros de siempre pero es cierto que en estos casos, donde todos están tan

parejos, entran en acción otras cuestiones. A mí gusto, las más entretenidas.

Los 64,4, 65,0 leánse como 02:04.4, 02:05.0, etc

Me quedé con las ganas de ver a Esequiel Gómez y a Lucas Sivi luchando junto a ellos. La

tabla de posiciones es un fiel reflejo de lo que sucede los domingos. Ezequiel Allende combina

velocidad y regularidad. Está obligado a seguir el mismo camino ya que un error en este

acotado torneo cuesta caro.

Fernando Chiesa

Muchísimas gracias «Indio» Carrasco (buscarlo como Indio Carrasco en Facebook) por permitirme usar tus fotos